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7 de marzo de 2012

VI. DOLENCIAS MUSICALES: Lesiones más comunes entre los violinistas.


El esquema de trabajo que sigo para realizar este Ciclo, incluye un estudio de los instrumentos a los que voy a hacer referencia. Un poco de su historia, de dónde viene, su morfología y la postura que adopta el cuerpo al ponerse en contacto con él.

Y llegué al violín.

Su larga historia realmente cautiva y su timbre es conocido por todos. Un instrumento que bajo su pequeña apariencia esconde una gran complejidad, una enorme capacidad melódica y el mejor agudo de todos los instrumentos de cuerda que conforman su familia. Es uno de los instrumentos que los compositores consideran más expresivo y lo suelen usar para manifestar sus más hondos sentimientos y emociones, llegando a ocupar un lugar líder en la orquesta y colándose en los estilos musicales más dispares.

Tocar el violín implica la utilización de todo el cuerpo, y en concreto de numerosos músculos y articulaciones del cuello, hombros, brazos, antebrazos y manos. Las posiciones y movimientos que realiza, son diferentes en los lados izquierdo y derecho del cuerpo del violinista, y han de combinarse con un alto nivel de complejidad. Esta asimetría hace que la práctica sea compleja y costosa.


Para llegar a dominar este pequeño instrumento se necesitan años y años de práctica y estudio. La revista digital I+E “Investigación y Educación”, en el artículo “Prevención de riesgos laborales para docentes” orientado y basado en un profesor de violín, destaca que un violinista se enfrenta a dos problemas en los brazos, por un lado el cansancio del brazo derecho y por el otro la torsión del brazo izquierdo para agarrar el violín. Esta torsión debe adquirirse poco a poco y de manera natural, por este motivo se recomienda empezar a estudiar el violín antes de que el cuerpo se haya desarrollado por completo, ya que luego resulta mucho más dolorosa esta postura y en algunas ocasiones es imposible mantenerla. Recordemos que tanto una técnica incorrecta, que vaya en contra de las posibilidades anatómicas, como una mala postura, son factores determinantes para la aparición de lesiones.

Pero antes de estudiar cómo se posiciona un violinista a la hora de tocar, me gustaría ver, como siempre de manera resumida y breve, los músculos que más pone en movimiento el músico en cuestión.

Durante las siguientes líneas nombraré algunos de los numerosos músculos que forman parte de nuestro cuerpo, pero no pretendo que esto se convierta en una cansina clase de Anatomía, por lo que escogeré los que considero más importantes, y usarlos como una rápida fuente de referencia.

Músculos del cuello.

Imaginaros el intrincado mapa de carreteras que parecen los músculos del cuello. Muchos de estos músculos se relacionan directamente con la columna vertebral. Otros, como el esternocleidomastoideo, los músculos que forman la faja del cuello y el cutáneo del cuello, se sitúan anterior o lateralmente.

El cutáneo del cuello es un músculo superficial que posibilita los cambios de expresión facial, tira hacia abajo la piel del mentón y desciende la comisura labial, también puede extender y plegar la piel del cuello.

Los músculos anteriores y laterales del cuello básicamente son los escalenos:

- Escaleno anterior: Su función es la flexión lateral del cuello, y además es un músculo accesorio de la respiración, al elevar la primera costilla en la inspiración.

- Escaleno medio: Es un músculo inspiratorio que realiza la flexión lateral del cuello.

- Escaleno posterior: Coincide con su vecino el escaleno medio.

El esternocleidomastoideo es un músculo, en realidad dos uno a cada lado, que ocupa la región lateral del cuello. Se origina en el esternón y en la clavícula, ahí donde estos dos huesos se articulan. A partir de aquí se extiende hasta la parte superior del cuello insertándose detrás del oído.

La contracción simultánea de los dos esternocleidomastoideos posibilita la flexión de cabeza y cuello o la extensión solo de la cabeza. La contracción aislada de uno de ellos permite la rotación del cuello y la cabeza.

Los músculos largo del cuello tienen dos funciones, de forma unilateral posibilitan la inclinación hacia el mismo lado y de forma bilateral realizan la flexión del cuello.

Músculos del hombro.

Son varios los músculos que actúan en el hombro, aunque en este apartado sólo se considerarán:

Deltoides: Sus funciones son prácticamente todas las del hombro.

Flexión – extensión
Abducción – aducción
Rotación interna – externa

Músculos que unen la extremidad superior al tronco.

Los huesos de las extremidades superiores se unen al esqueleto axial en la articulación esternoclavicular. Esta conexión permite que el brazo goce de gran movilidad con relación al tronco. De entre todos los músculos que llevan a cabo estos movimientos destacamos los siguientes:

- Pectoral mayor: Su función principal consiste en la flexión del brazo.

- Dorsal ancho: Su función es la de extender el brazo. El pectoral y el dorsal ancho son músculos antagonistas, ya que ambos llevan a cabo acciones opuestas, aunque también cooperan entre sí para aducir el brazo.

- Trapecio: Ejecuta la aducción del hombro, es decir, aproxima la extremidad superior al tronco, además, hace que la escápula efectúe el movimiento de rotación.

- Serrato anterior: Su función consiste en desplazar la escápula hacia afuera, y con ello el miembro superior.

- Pectoral menor: Su función básicamente es desplazar el hombro hacia abajo. Durante la respiración forzada puede servir para elevar las costillas.

Músculos del brazo.

Dentro de los músculos que forman parte del brazo podemos encontrar:

- Bíceps braquial: como su nombre nos indica, se compone de dos cabezas que se insertan en el radio. En el codo efectúa la flexión y supinación del antebrazo, y en hombro lleva a cabo la flexión del brazo.

- Tríceps braquial: Está constituido por tres porciones o cabezas, dos de ellas se originan en el húmero y la tercera lo hace a nivel de la escápula. Es el músculo responsable de la extensión del antebrazo.

Braquial anterior: Es un músculo bastante profundo situado detrás del bíceps braquial y actúa como flexor del codo en cualquier posición que adopte. Es bastante potente y además actúa a gran velocidad.


Músculos del antebrazo.

Entre los músculos del antebrazo existen muchos cuyos tendones sobrepasan la muñeca y alcanzan los dedos. Estos músculos son potentes flexores y extensores de los dedos. Para resumir la cantidad de músculos que forman parte del antebrazo voy a hacer dos grupos:

1- Músculos flexores: se originan en la cara interna del húmero. Algunos de ellos flexionan la mano, otros flexionan los dedos y otros llevan a cabo movimientos de pronación del antebrazo (palmar mayor, palmar menor y cubital anterior)

2- Músculos extensores: este grupo efectúan la extensión de la muñeca y los dedos. Se originan en la cara lateral o externa del húmero (primer radial, segundo radial, cubital posterior y los flexores comunes de los dedos)

- Supinador largo: este músculo se incluye dentro del grupo de los extensores a pesar de que funcionalmente actúa en el codo flexionando el antebrazo. 

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Os lo dije !!! Al final hasta el resumen se hace largo… pero veo fundamental que un músico conozca su cuerpo de forma general y pueda apreciar todos los movimientos y esfuerzos que realiza mientras toca su instrumento.

En concreto la ejecución de un violinista es de por sí una actividad costosa, repetitiva y normalmente prolongada, que somete al cuerpo a posturas asimétricas, consiguiendo sobrecargas y descompensando fácilmente la musculatura.

Pueden ser muchos los factores que lleven a un violinista a padecer lesiones. Como siempre la técnica incorrecta, la intensidad en la práctica o la falta de estiramientos son claves para que un violinista, como hemos estado viendo hasta ahora con otros músicos, pueda llegar a padecer alguna lesión, que sin ponerle remedio se convierta con el paso del tiempo en una patología.

Hay varios aspectos imprescindibles para evitar dolencias y mantener sana la salud y la técnica de un violinista: la percepción corporal, el desarrollo de una biomecánica natural y la compensación y equilibrio de la musculatura. La música debe fluir…

En la revista “lanación.com” en el apartado de Ciencia y Salud, se publicó en su tiempo un artículo, por Nora Bär, en el que se decía que:

“Un  músico virtuoso es capaz de tocar entre 20 y 30 notas, y de realizar 72 movimientos con ambas manos... por segundo. Pero el despliegue de destreza anatómica que hace posible esas ejecuciones que dejan sin aliento no es gratuito. Las manos y los brazos de estos artistas se cobran (con lesiones dolorosas) las horas de entrenamiento y los esfuerzos excesivos.

Recordemos que se calcula que más del 70% de los músicos presentan dolencias en algún momento de su vida, de acuerdo con el instrumento que se ejecute, sea éste de cuerdas, de viento o de percusión. Pueden ser simétricas, como las que aparecen en quienes tocan el piano o la batería, o asimétricas, como en el caso de los violinistas.”


El cuerpo de un violinista durante la práctica sufre como si estuviera realizando algún deporte. Durante horas los músicos tocan bajo una gran tensión muscular y desgaste de concentración. Se ha demostrado por análisis realizados a violinistas profesionales que después de 3 horas de estudio, los músculos y tendones se hinchan hasta un 10% del tamaño natural y pueden tardar hasta dos días en regresar otra vez a su estado normal.

Si el violinista no realiza una práctica correcta, que comience con estiramientos y calentamientos, pausas de descanso, una postura anatómica que le sea compatible con el instrumento y que le permita tocar de una manera relajada… podría llegar a sufrir alguna de estas lesiones, que he comprobado durante mi estudio, que son las más comunes:


1- Tendinitis.

Como hemos visto con otros músicos, la tendinitis está a la orden del día. Se trata de muchos pequeños excesos o desviaciones, pero que repetidos infinidad de veces llegan a superar la capacidad de regeneración que tienen los tejidos y tendones. Entonces aparece la lesión.

El peligro que tiene una tendinitis en un violinista, es que es OBLIGATORIO un tiempo de reposo, y esa palabra no está asociada en el pensamiento de un músico profesional.

Un tipo de tendinitis a la que son propensos los violinistas (aparte de las que he ido hablando durante todo el Ciclo) es la tendinitis de Quervain (en honor al cirujano suiza Fritz de Quervain) que consiste en  una dolencia producida por la irritación o inflamación de los tendones de la muñeca en la base del pulgar. El dolor en la muñeca y en el lado del pulgar es el síntoma principal. El dolor puede aparecer tanto de forma gradual como súbita, y se localiza en el primer compartimiento dorsal en la muñeca.



2-  Dolor de espalda y cuello:

Estos dolores vienen dados básicamente por contracturas, sobrecargas y problemas derivados de una mala postura a la hora de la práctica. A lo largo de los años, un mal hábito de estudio puede llevar a una desviación de la columna vertebral, ya que no mantener la posición natural de la misma puede incidir en un mayor ritmo de desgaste del conjunto óseo. Es importante resaltar también, que hay que intentar no realizar más tensiones de las necesarias para sujetar el violín. El instrumento debe ser una prolongación del cuerpo. 

Para evitar estos problemas y algunos más, es fundamental que la cabeza esté erguida y que la columna no esté encorvada.

Los dolores de espalda, ya sean cervicales (cervicalgia), dorsales (dorsalgia) o lumbares (lumbalgia) se consideran tratamientos sencillos (salvo excepciones) que tu Quiromasajista puede subsanar de una manera rápida y sencilla.

Podrían ser de gran ayuda disciplinas como el Yoga o Pilates para corregir las posturas corporales y mantener una espalda sana y firme, que pueda aguantar largas horas de estudio. La natación también es un buen aliado para combatir este tipo de lesiones.


3- Epicondilitis.

Esta dolencia la podemos asociar a cualquier actividad que suponga un esfuerzo repetitivo en la parte central o lateral del codo.

La epicondilitis lateral, también llamada “codo de tenista", es el término que se utiliza cuando las inserciones musculares en la parte lateral del codo están inflamadas. La epicondilitis medial, epitrocleítis o "codo de golfista" hace referencia a la inflamación de las inserciones musculares en la cara interna del codo. En ambos tipos de epicondilitis el dolor puede aparecer a nivel de la inserción muscular en el hueso del codo o se puede irradiar hacia los músculos del antebrazo y ocasionalmente hasta la muñeca.

El principal síntoma es un fuerte dolor que se irá intensificando si no se pone remedio, hasta el punto de no poder coger la taza de café con la que desayunas por las mañanas. Es entonces cuando deberías de seguir los siguientes pasos:

- Lo primero sería acudir a un profesional que tratase la lesión, comenzando por disminuir la inflamación
- Reducir las actividades causantes del dolor.
- Modificar aquellas actividades que agravan el dolor.
- Disminuir el tiempo o intensidad de la actividad.

Una vez que haya disminuido el dolor durante unos días seguidos, yo recomiendo realizar ejercicios de estiramientos y descansos que te ayuden a recuperar la flexibilidad de los músculos y tendones afectados.

El siguiente paso sería el fortalecimiento de la zona con ejercicios específicos que irán subiendo de intensidad a medida que se avance en el tiempo. Es importantísimo para un músico profesional tener una total mejoría antes de volver a la práctica del instrumento.


4- Tensiones faciales.
    María Dols Molina / Dpda. en Fisioterapia con formación especializada en “Gestos y posturas del Músico”

La mayoría de tensiones faciales se concentran en la mandíbula y el cuello, en un empeño por sujetar el violín. La sujeción del instrumento debería ser más que suficiente con 3 puntos de base:

1- La estabilidad global del cuerpo (la postura del músico)
2- El apoyo sobre el hombro (también se incluyen clavícula y pecho)
3- El agarre de la mano al mástil.

Todo lo que sea tensión muscular, en la parte que sea, se va a reflejar en la interpretación de la obra y va a afectar a la sonoridad. Y esta óptima colocación del violín depende de la fisionomía de cada persona.

La tensión en la boca y la mandíbula pueden generar desequilibrios a nivel cervical y en la base del cráneo. En el gesto y la postura del músico se aprecian la mayoría de problemas y tensiones que padece  y los que puede llegar a tener aunque ahora mismo no sufra un dolor concreto.


5- Síndrome de la articulación temporomandibular.
      NIH: Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial

La articulación temporomandibular conecta la mandíbula con la parte lateral de la cabeza. Cuando funciona adecuadamente, le permite hablar, masticar y bostezar. En las personas con disfunción temporomandibular, los problemas en la articulación y los músculos que la rodean pueden causarles:

-Dolor que se disemina hacia la cara, la mandíbula o el cuello
-Rigidez en los músculos mandibulares
-Limitación del movimiento o bloqueo de la mandíbula
-Chasquidos dolorosos al mover la mandíbula
-Cambios en la alineación de los dientes superiores e inferiores

El dolor en la mandíbula puede desaparecer con poco o ningún tratamiento. Bastaría con como ingerir alimentos blandos o aplicarse hielo.

No es que los violinistas profesionales sean propensos a este tipo de trastornos en la mandíbula, ni mucho menos, pero sí es verdad, que cuando se empieza a aprender a edades ya tardías y sin pautas profesionales pueden darse estos casos. Es muy importante saber coger un violín para sacarle todo el partido sin dañar al cuerpo.




La filosofía de un músico es ser exigente con uno mismo y tener disciplina y dedicación. Es hora de tomar conciencia, los músicos tienen que cuidar de su cuerpo y saber escucharlo para poder seguir tocando hasta que uno aguante.

Madeline Bruser en su libro “El arte de practicar” comenta que para lograr una buena interpretación el músico necesita sentirse sano. Si existe tensión, agotamiento o alguna molestia, no le será posible expresarse totalmente.

Sabemos ya de sobra, la intensidad a nivel físico que puede llegar a alcanzar un músico durante el ensayo o en uno de sus conciertos. Pero al no sentir fatiga en todo el cuerpo, no se percatan de la necesidad de un descanso, aguantando horas y horas de repeticiones excesivas de movimientos, que hacen que el músculo se contraiga, necesitando oxigeno que no le llega.

Es imprescindible, y para un violinista más, estirar y preparar el cuerpo para la puesta en marcha, incluyendo tablas de ejercicios y estiramientos en sus hábitos musicales. Así se consigue incrementar la flexibilidad y la resistencia, reduciendo el riesgo de lesiones.

El calentamiento también es importante. En el ámbito musical, se refiere a ejercicios específicos realizados en el instrumento, que se basarán en trabajos suaves y progresivos. Rosset y Fábregas explican que: 

“Cuando los tejidos están calientes, las reacciones metabólicas se producen más rápidamente, la conducción nerviosa es más ágil, los tejidos son más elásticos y el líquido articular es más fluido. Además, el calentamiento supone una buena manera de prepararse psicológicamente para tocar”

Como conclusión final y personal, he comprobado que la presión y el estrés a los que están sometidos nuestros instrumentistas, les pasa factura en todos en los aspectos. La mayoría de ellos pone remedio cuando han sufrido alguna dolencia en sus propias carnes, pero deben saber dos cosas, que se pueden prevenir estos malos tragos y que relajarse de vez en cuando es imprescindible para el cuerpo y la mente.


Para terminar, y a modo de aperitivo, os dejo unos vídeos que me han robado el corazón. Quería haceros saber, que gracias a la nueva ley Sinde-Wert, han cerrado los enlaces de algunos de los vídeos de YouTube que os he ido mostrando en mi blog. Pero he intentado subsanarlo de la mejor manera posible. Espero que las melodías que os quiero mostrar a continuación no desaparezcan de la red.

Los dos primeros vídeos son de Jason Yang, un joven músico que nos mostrará cómo suenan los violines eléctricos y todo el partido que se le pueden sacar. En su página web he podido comprobar que es el ganador de “Verzion Audience Choice Award 2010”, una de las mejores competiciones de talentos del mundo.  Dignos de ser escuchados hasta el final, hacedme caso.

En este caso está acompañado de un Beatboxer ofreciéndonos una fantástica adaptación del Canon de Pachelbel, a la que han llamado The Devil Canon.


La música de The Elder Scrolls V: Skyrim se está convirtiendo en un clásico instantáneo de los videojuegos. Jason Yang se ha sumado a las versiones de esta banda sonora. No habrían mejores palabras para describir la interpretación salvo dejar correr el video, subir el volumen y disfrutar cada minuto de la música.


El tercer músico es un auténtico virtuoso. El vídeo es casero, grabado en un bar, pero atención a cómo toca este singular violinista. Espero que os guste tantísimo como a mí.





A table, a chair, a bowl of fruit and a violin; what else does a man need to be happy? 
Una mesa, una silla, un tazón  de frutas  y un violín; ¿qué más necesita un hombre para ser  feliz? 
Albert Einstein











3 comentarios:

  1. Hola! Este blog me parece fenomenal. Llegue a él por la foto del violinista. Si necesitas más fotos puedes acudir a mi sitio web:
    http://www.ilustracionesgratis.com/

    Voy añadiendo muchas ilustraciones creadas por mi, quizás alguna te servirá en el futuro.

    Un saludo

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    1. Muchísimas gracias Cristina!!!

      Es todo un halago que me permitas utilizar tus dibujos porque, francamente, me gustan mucho y encajan con mi estilo.

      Intento cuidar mucho la estética del blog y hago que se identifique un poco conmigo, es decir, lo personalizo.

      Te tomo la palabra y para futuras entradas no dudaré en utilizar tus obras.

      Gracias.

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  2. Hola, muy ùtil este articulo. Comencè a aprender a tocar el violìn a los 46, y hoy luego de 6 años, me cuesta mucho sobreponerme al dolor de cuello, hombros y demàs contracturas que me atacan y muchas veces me impiden practicar màs y mejor. La pràctica de Pilates ayuda mucho.
    Es un hobbi apasionante, pero muchas veces resulta muy frustrante, pero aùn asì, un desafìo muy interesante que me da muchas satisfacciones. Gracias por el artìculo, es muy serio e informativo.

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